Deportivo 1-1 Sporting


Preciado, hoy en Riazor. Foto: EFE/Cabalar

LA AGONÍA DE LO INEVITABLE.

Un punto envenenado. Eso es lo que se trae el Sporting de La Coruña. El Sporting dormirá en puestos de descenso estas Navidades, sin que por ello se vayan a producir aparentemente cambios. El empate a la desesperada de hoy en La Coruña, salva a Preciado, tras recibir el abrazo de un Diego Castro al que poco le importa ya significarse con uno u otro entrenador, puesto que su futuro se adivina lejos de El Molinón a partir de la temporada que viene, en busca de ''la peseta'' en otros campos de España. Este punto, más resta, que suma.

RADIOGRAFÍA DE UN DESASTRE.

El partido en si fue una nueva patraña por parte del Sporting. El Deportivo de La Coruña salió en tromba acosando al Sporting, cuyo sistema defensivo desapareció (si es que llegó a aparecer) en los primeros 15 minutos. Jose Ángel es una mediocridad defensiva, Botía no se sabe donde tiene puesta la cabeza, y Gregory parece un jugador de 2ºB. Lora hace lo que puede en un puesto que no es el suyo... y Juan Pablo nos ha regalado un nuevo ''solo'' con su cantada de parvulario en el minuto 12: jugada cómoda del Depor en el área del Sporting, y gol de Aythami tras escaparsele al portero leonés el balón de las manos (y ya van 3 o 4 veces seguidas que sucede algo similar).

Por el tono que iba coloreando el partido, el marcador parecía sentenciado e incluso presagiaba una goleada. Pudo continuar el recital de goles con una ocasión de Adrian, que envió un balón rozando el poste izquierdo de Juan Pablo. El Sporting trataba de salir infantilmente de su encierro, pero sumidos en el caos, los jugadores sportinguistas no lograban dar dos pases seguidos. En punta, Barral, sobre el que se protestó tímidamente un penalty dudoso, hace preguntarse a uno si el gaditano jugaba al fútbol, al hockey, o al billar antes de llegar al Sporting. De nuevo, el mejor del Sporting y el único que llevaba peligro en sus acciones era Eguren.

La segunda parte comenzó algo menos oscura, con el Deportivo más metido en su campo, y el Sporting, creciendo poco a poco. Como acostumbra, Preciado hizo cambios a partir del minuto 60 (me pregunto cual es la ''filosofía'' de este sistema de cambios), Novo volvía a la banda derecha, puesto que Luis Morán era relevado por Bilic. Poco después, la orgía paranoica de cambios continuaba: Ayoze y De las Cuevas entraban al campo por Nacho Novo y Eguren. El canario Ayoze, despreciado completamente por el entrenador cántabro, dejó algunos detalles interesantes.

Y llegó el gol, tras pase largo, jugada de Lora que centró al área para que Diego Castro remachara, y celebrase el gol abrazando a Preciado... y su chaqueta.

En la rueda de prensa post-partido, Preciado continuó con sus ''cuentinos'' de siempre:

"Me hubiera muerto si perdemos hoy aquí, pero no por mí, sino por la 'putada' para ellos, porque han venido un montón. Había rojo por todos lados"


Lamentable.


Excepcional ambiente sportinguista en Riazor. Foto: EFE/Cabalar

FICHA TÉCNICA.

Deportivo: Aranzubia; Manuel Pablo, Colotto, Aythami, Lopo, Rindaroy; Valerón (Saúl; min.82), Juan Domínguez, Rubén Pérez, Guardado (Juan Rodríguez; min.31); y Adrián (Riki; min.75).

Sporting: Juan Pablo; Lora, Botía, Gregory, José Angel; Luis Morán (Bilic; min.62), Rivera, Eguren (De las Cuevas; min.79), Diego Castro; Nacho Novo (Ayoze; min.79) y David Barral.

Goles: 1-0; min.12, Aythami. 1-1; min.89, Diego Castro.

Árbitro: Velasco Carballo, del colegio madrileño. Mostró amarilla a Lopo (min.15), Rubén (min.65), Aranzubia (min.85) y Juan Rodríguez min.93), por parte del Deportivo; y a Barral (min.33), Luis Morán (min.61) y Botía (min.69), por parte del Sporting.

Incidencias: encuentro correspondiente a la decimosexta jornada del campeonato de Liga disputado en el estadio de Riazor ante 17.000 espectadores, en torno a 5.000 del Sporting de Gijón.

Comentarios

  1. Deja las ruedas de prensa hombre, bastante tenemos con lo que tenemos. Ese guiño a la gente es lo mínimo que puede hacer. Por cierto, hoy le volvieron a cantar...

    No se si el equipo salió demasiado auto-presionado o nervioso, pero en nuestras circunstancias no podemos regalar 20 minutos. Y Juan Pablo, vaya mes que lleva...

    Lo hemos discutido muchas veces, pero hoy era invetable acordarse del partido de Riazor de hace dos años, cuando aquellas rápidas transiciones fulminaron al Depor. Hoy viendo a Eguren salir con el balón en conducción me entraban escalofríos. Cada vez que nos regalan el balón nos estrellamos contra un muro, también es cierto que el Deportivo metía a todo el equipo en su campo.

    Este equipo trabaja demasiado y obtiene muy poca recompensa, y si a eso le unimos los regalos de algunos jugadores... Mañana seremos del Atletico y del Getafe a muerte, todavía podemos salvar la jornada.

    Reforzarse o morir.

    Vamos a salir de esta.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. No hay que vivir de humo ni de ilusiones, y eso es el punto de ayer: humo. El Sporting es un despropósito táctico en cuanto a la defensa.

    La sensación de tener más el balón y esforzarse mucho se debe a que la mayoría de los partidos (los últimos 9 nada menos) se han jugado durante la mayor parte de los 90 minutos con el marcador en contra. Y ese esfuerzo no tiene resultado, porque Barral no es un jugador de fútbol, Sangoy es un pufo, y a Bilic no lo ponen a jugar.

    Para rematar la ensalada de desgracias, la mayoría de los que fueron a Riazor terminaron jaleando a Preciado. Ojala supieran estos explicar que tiene Preciado de bueno para seguir aquí de forma objetiva.

    ResponderEliminar
  3. Hombre, nos estamos hundiendo porque regalamos un gol por partido, y así es muy difícil salir del pozo. Pero quién tiene la culpa de que Juan Pablo juegue con en rival desde el partido contra el Madrid...

    No se, yo tal desorden no lo veo más allá de un fallo puntual o de unos pésimos 20 minutos de ayer. Otra cosa es que Botía y Gregory ni se parezcan a lo que fueron el año pasado...Sangoy no se si es buen jugador, porque ser delantero en este equipo es morir de asco. Pero desde luego el último para mí es Bilic, le estoy eternamente agradecido por sus dos etapas en Gijón, pero no está para Primera. A día de hoy, Barral, con su cabeza alocada y sus tonterías de niño pequeño, es bastante más jugador que Bilic.

    En el tema de Preciado, creo que tiene una baza muy importante a su favor, y es que los jugadores están a muerte con él. La celebración del gol de ayer es un mensaje muy claro a los de arriba. A pesar de que los números son para echar a cualquier entrenador, estoy convencido de que si el dinero de finiquitos y demás lo gastamos en reforzar la plantilla, salimos del pozo.

    Año nuevo, vida nueva. Vamos a salir de esta.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Por cierto, atento al mercado de invierno y a una salida con destino a Málaga por dos cochinos millones de euros. Sería para incendiar Mareo.

    ResponderEliminar
  5. No estarás hablando que Jose Ángel se puede ir?. A mi no me gusta, pero no lo vendería ahora mismo.

    ResponderEliminar
  6. Lo que me llega es que la oferta convence y mucho, pero que solo les hace reflexionar el hecho de que sería reforzar a un rival directo. No aprendemos...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario